
Haciendo que los soportes para toallas sean realmente “inteligentes” Seamos honestos: la mayoría de los soportes para toallas son una molestia. Hay que esperar mucho tiempo a que el agua o el metal se calienten. Para cuando uno sale de la ducha, los soportes todavía están apenas tibios. Decidimos solucionar este problema utilizando tecnología de infrarrojos (IR). En lugar de intentar calentar el aire alrededor de la toalla, los rayos infrarrojos actúan directamente sobre la tela. Es rápido… realmente rápido. Se obtiene esa sensación de calor casi en cuanto se enciende el dispositivo. Cómo lo hacemos “inteligente” Lograr que un calentador de alta tensión funcione junto con un smartphone no es algo sencillo. Utilizamos un relé resistente o un circuito regulador para servir como puente entre ambos dispositivos. Básicamente, el circuito convierte la señal de baja tensión proveniente del Wi-Fi, Zigbee o Matter en una señal que indica al calentador que se active. Basta con presionar un botón en el teléfono; el circuito se activa y el calor comienza a fluir. Simple, ¿verdad? El factor calor Como no tenemos que esperar a que el fluido circule, no hay retraso en la generación de calor. Se obtiene calor de inmediato. Pero aquí está el detalle: los rayos infrarrojos son muy direccionalizados. Calientan intensamente donde impactan, pero no se distribuyen por todas partes. Eso significa que la ubicación en la que se coloca el soporte es importante. Si se coloca en un lugar inadecuado, habrá zonas frías. Si se coloca en el lugar correcto, todo estará perfecto. Vivir con ellos Lo mejor es la posibilidad de automatizarlos. Podemos programarlos para que se activen cinco minutos antes de que uno entre al baño. Así, ya no hay necesidad de dejar el calentador encendido todo el día solo para tener una toalla tibia a las 7 de la mañana. Un consejo para quienes quieran instalarlos en grandes cantidades: preste atención a la carga eléctrica. Si se instalan diez de estos dispositivos en un mismo edificio, todos consumirán mucha energía al mismo tiempo. No basta con mirar el consumo promedio; también hay que considerar ese pico inicial de energía. Asegúrese de que sus interruptores puedan soportar esa carga, de lo contrario, pasará toda la mañana reiniciando el panel eléctrico.