
Deje de perder dinero en cuanto hace frío
Esta es la realidad para cualquier restaurante con áreas de estar al aire libre: en cuanto la temperatura disminuye, sus ganancias también disminuyen.
Probablemente ya haya probado esos grandes calentadores de aire forzado. Pero no funcionan bien en los pabellones al aire libre. Tan pronto como llega una brisa, todo el aire caliente se dispersa, dejando a los clientes temblando bajo sus abrigos.
Por eso utilizamos calentadores infrarrojos de 1500W montados en el techo. En lugar de tratar de calentar el aire —lo cual es prácticamente imposible al aire libre—, estos dispositivos emiten calor directamente sobre los clientes y sus sillas. Es como estar sentado bajo el sol en un día frío.
La importancia de la ubicación correcta
Los calentadores de 1500W son lo suficientemente potentes como para mantener a las personas calientes en espacios semielaborados. Pero no basta con colocarlos simplemente en el techo y esperar lo mejor. La ubicación es crucial. Si se colocan demasiado arriba, el calor pierde fuerza antes de llegar a las mesas. ¿Demasiado bajos? Los clientes sentirán como si estuvieran sentados debajo de una lámpara de calor, y comenzarán a sudar.
Calculamos la altura exacta basándonos en esa potencia de 1500W, para que el calor sea uniforme en toda la mesa. Esto crea una especie de “paraguas de calor” que evita que haga frío.
El aspecto práctico
Es fácil conectar estos calentadores a su sistema eléctrico actual. Además, como están montados en el techo, los camareros no se tropiezan con cables ni tienen que esquivar los grandes soportes de los calentadores mientras llevan bandejas con bebidas. Esto mantiene el suelo despejado y facilita el flujo de trabajo.
Un consejo: los calentadores de 1500W consumen bastante energía. Si planea instalar una docena de ellos en un mismo pabellón, asegúrese de que su panel eléctrico pueda soportar esa carga. Lo último que quiere es que se apague el interruptor justo en medio del horario de mayor afluencia de clientes.
Por qué esto es importante para sus ganancias
Es simple: las personas se van cuando hace frío. Cuando los clientes tiemblan, terminan su comida y se van. Pero cuando están cómodos, se quedan más tiempo. Piden otra ronda de cócteles y hasta revisan el menú de postres. Al mantener su área exterior cómoda durante esas temporadas difíciles, mantiene sus mesas llenas. Para nosotros, eso no es solo una mejora en el equipamiento, sino también una forma de evitar pérdidas en sus ingresos.